1.2  Requisitos ESC y SEC para la acreditación en el área de capacitación específica en hemodinámica e intervencionismo

La SEC pretende armonizar los distintos sistemas de reconocimiento de la formación avanzada. La acreditación consiste en tres módulos: conocimiento, habilidades y actitud.

1.2.1  Conocimientos
  1. Anatomía y fisiología cardiovascular.
  2. Biología y patología vascular.
  3. Fisiopatología (con aplicaciones clínicas: imagen intracoronaria…).
  4. Farmacología (incluyendo agentes anti-trombóticos y terapia trombolítica, agentes de contraste).
  5. Imagen radiológica y utilización segura de la radiación.
  6. Selección de pacientes, indicaciones y limitaciones.
  7. Diseño y rendimiento de los dispositivos intervencionistas.
  8. Gestión y estrategias clínicas, pre y post procedimiento.
1.2.2  Habilidades
  1. Agenda de procedimientos. Todos los profesionales en formación deben mantener un registro continuo de sus procedimientos realizados en el laboratorio de hemodinámica. La agenda de procedimientos debe proveer detalles de la complejidad de la lesión, tipos de dispositivos usados y complicaciones. Debe indicar también cuando el caso ha sido programado, urgencia o emergencia.
  2. La evaluación de habilidades del Interventional Cardiology Accreditation incluirá 3 procedimientos directamente observados (DOPs) por cada uno de los siguientes aspectos del curriculum nuclear: cateterización diagnóstica, IPC de lesiones Benestent-like, IPC complejo (bifurcación, …), IPC en síndrome coronario agudo, IPC en síndrome coronario agudo con elevación del ST. Los procedimientos directamente observados serán realizados al comienzo, en el medio y al final de la formación, para recoger los progresos (3 de cada tipo).
1.2.3  Actitudes
    1. Para aprender técnicas de IPC y demostrar la capacidad para adquirir conocimiento, tanto mediante aprendizaje como de forma independiente.
    2. Para tratar a cada paciente como un individuo y diseñar cada intervención para cada caso concreto.
    3. Para fomentar una buena relación con el equipo multidisciplinar.
    4. Para mantener un comportamiento calmado cuando el IPC discurre de forma complicada o se producen eventos adversos.
    5. Ser capaz de escribir una carta de condolencia a la familia tras la muerte del paciente.

Estos módulos serán evaluados de manera independiente.

1.3  Niveles de formación

En hemodinámica y cardiología intervencionista se consideran tres niveles distintos de formación:

  • Nivel 1. Formación en hemodinámica cardíaca, con capacitación en la interpretación de procedimientos intervencionistas diagnósticos o terapéuticos, pero sin aptitud para la realización posterior de forma independiente de cateterismos cardíacos.
  • Nivel 2. Formación para la realización de cateterismos cardíacos diagnósticos de forma independiente.
  • Nivel 3. Formación para la realización de cateterismos cardíacos diagnósticos y de procedimientos intervencionistas o terapéuticos percutáneos (ICP, aterectomías, implantación de stents, valvuloplastias, etc.).

El Máster en el Área de conocimiento específico en hemodinámica e intervencionismo está diseñado para alcanzar y acreditar un nivel 3 de formación.

1.4  Nivel 3 de formación en hemodinámica e intervencionismo

El Nivel 3 de Formación capacita para la realización de cateterismos cardíacos diagnósticos y de procedimientos intervencionistas o terapéuticos percutáneos. Debe tener amplios conocimientos de anatomía, fisiología y fisiopatología cardíaca, en biología vascular clínica, requerimientos y equipamiento en hemodinámica y CI y en coagulación, especialmente en fisiología y farmacología de antiplaquetarios, antitrombóticos y trombolíticos. Debe conocer perfectamente las indicaciones y contraindicaciones de los procedimientos intervencionistas percutáneo, de la cirugía y del tratamiento médico, así como experiencia en la prevención, diagnóstico y tratamiento de las posibles complicaciones de los procedimientos (disección coronaria, perforación, fenómeno de no reflow, complicaciones hemorrágicas, vasculares, etc.). El período de formación requiere un nivel 2 más un mínimo de 250 procedimientos intervencionistas intracoronarios en los que figure como primer operador. Se asume que en muchos de estos procedimientos se realizará una ICP convencional con implantación de stent. Para la formación en otras técnicas intervencionistas se requiere como mínimo una participación en al menos diez o más de estos procedimientos específicos. Teniendo en cuenta la evolución de la técnica del intervencionismo cardiológico, la aparición de nuevas técnicas o dispositivos de intervencionismo endovascular obliga a la adquisición de conocimientos adicionales, lo que requiere una formación específica, ya que estos procedimientos difieren significativamente de la ICP convencional. Estas nuevas técnicas pueden agruparse en tres tipos:

    • Técnicas que han extendido las indicaciones y aplicaciones de la ICP convencional. Con relación al volumen de procedimientos, no todos los intervencionistas deben saber realizarlas, ya que su uso es electivo y existe la posibilidad de efectuarlas de forma programada. Es responsabilidad de cada operador individual y colectivamente (por centro) decidir que técnicas se implementan basadas en su necesidad, complejidad y volumen. El mantenimiento de la competencia en estas técnicas depende de la experiencia general del operador, así como de la complejidad del procedimiento. Procedimientos muy complejos requieren un nivel superior de experiencia continuada.
    • Técnicas usadas para tratar las complicaciones de los procedimientos intervencionistas. Las más frecuentes son el tratamiento de las perforaciones, la recuperación de cuerpos extraños y el fenómeno de “no reflow”. Todos los intervencionistas deben estar formados y tener experiencia en el manejo de estas complicaciones infrecuentes pero potencialmente fatales.
    • Técnicas para el tratamiento de cardiopatías no coronarias, habitualmente englobadas bajo el epígrafe cardiopatía estructural. Éstas técnicas tienen tres características principales: a) La baja incidencia en comparación con la cardiopatía coronaria, lo que hace aconsejable concentrar la experiencia ; b) La necesidad frecuente de accesos de mayor calibre y c) La combinación con técnicas quirúrgicas tradicionales para realizar procedimientos híbridos (p.ej. patología de la aorta que implica el cayado o cardiopatías congénitas complejas). Esta área del intervencionismo representa casi una nueva disciplina en la que confluyen técnicas endovasculares no coronarias, cardiólogos pediátricos y abordajes quirúrgicos. Por ello, además de la concentración, precisa la creación de equipos multidisciplinares y, en ocasiones, quirófanos híbridos.

1.5  Centros de formación

Múltiples datos indican que hay una relación casi logarítmica entre el número de procedimientos realizados en un determinado centro y los resultados obtenidos , . En general, el hospital en el que se efectúan pocos procedimientos tiene una incidencia de complicaciones más elevada, principalmente muerte y necesidad de cirugía urgente por intervención fallida, que aquel que realiza un mayor número de procedimientos. Es necesario que cada centro lleve a cabo una monitorización de la calidad y eficacia del programa de cateterismo cardíaco y de intervencionismo, tanto global como de los cirujanos individualmente. El centro debe intentar mantener un nivel de actividad mayor de 400 procedimientos al año. La institución con menos de 200 procedimientos anuales debe evaluar con cuidado las indicaciones de intervencionismo. Para la formación en intervencionismo debe haber al menos:

      1. Existencia dentro del equipo de al menos un cardiólogo intervencionista con dominio de todas las habilidades cognitivas y técnicas que requiere el intervencionismo cardio-vascular, un volumen histórico total no inferior a 1000 angioplastias y una actividad anual mínima de 200 angioplastias. Hemodinamista que debe ser experto en los temas en los que se ofrece la formación.
      2. Infraestructura y equipamiento ajustado a las recomendaciones establecidas por la SEC en sus Guías de Actuación (desarrollar).
      3. Volumen mínimo del centro de 500 angioplastias/año.
      4. Para ofrecer una formación avanzada globalmente satisfactoria, la casuística de la uni-dad debería incluir un volumen suficiente de todos los subgrupos posibles de riesgo y complejidad, incluyendo la angioplastia en el infarto agudo de miocardio.
      5. Utilización de diversas técnicas de intervencionismo cardiovascular diagnóstico y tera-péutico.
      6. Existencia de un equipo de hemodinámica en alerta (24 horas/día; 365 días/año) que cubra la atención de los pacientes con síndrome coronario agudo subsidiarios de inter-venciones urgentes y de aquellos enfermos que sufran, o puedan sufrir, complicacio-nes derivadas de la realización de técnicas intervencionistas, o que necesiten cuidados especiales como consecuencia de las mismas.
      7. Existencia de un programa de cirugía cardiaca y cuidados postoperatorios que permita un entrenamiento global óptimo, lo que debe incluir la posibilidad de familiarizarse con los siguientes aspectos:
        • La indicación de los diferentes tipos de revascularización en un escenario real.
        • La posibilidad real del uso combinado o complementario de las diferentes técnicas de revascularización.
        • La realización de intervenciones percutáneas complejas con apoyo quirúrgico real.
        • El proceso de decisión, la aplicación de medidas de soporte y la logística de actua-ción quirúrgica en situaciones de extrema gravedad derivadas del intervencionis-mo, así como la verdadera utilidad del apoyo quirúrgico a las intervenciones percu-táneas en dichas circunstancias. Existencia de un programa teórico y práctico de formación específico para este periodo de entrenamiento, que esté acreditado.
      8. Demostración de un nivel mínimo de actividad e inquietud científica en cardiología in-tervencionista, avalado por la presentación de al menos 3 comunicaciones científicas relacionadas con la esta actividad en los últimos 3 años en congresos de la especialidad (Congresos anuales de la SEC, European Society of Cardiology, American Heart Associa-tion, American College of Cardiology) y mediante la publicación de al menos un artículo científico original relacionado con la Cardiología Intervencionista en los últimos 3 años y sometido al proceso de “revisión por pares” en una revista incluida en el Medline.

La valoración de estos criterios será realizada de forma conjunta teniendo en cuenta el perfil científico-técnico global de cada unidad. El incumplimiento puntual de alguno de ellos no excluye necesariamente la obtención de la acreditación como unidad docente.